En un mundo liderado por mujeres quizás no tendríamos que luchar por la Paz

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En un mundo liderado por hombres y atormentado por las guerras, surge un aire fresco de cambio de la mano de las mujeres. Mujeres y madres de esos hijos e hijas que viven atormentados por guerras que ellas no crearon.

La música se puede convertir en un fuerte impulso para la construcción de la paz, como podemos observar en este vídeo de la cantante israelí Yael Deckelbaum junto a un grupo de mujeres liderando el movimiento “Women Wage Peace“.

El movimiento Women Wage Peace surgió en el verano de 2014 durante una escalada de violencia entre Israel y Palestina, en la operación militar “Tzuk Eitan”. En octubre de este año mujeres judías y árabes comenzaron una empresa conjunta “Marcha de Esperanza”.

Miles de mujeres marcharon desde el norte de Israel a Jerusalén en una llamada a la Paz del mundo. El 19 de octubre miles de mujeres marcharon, y llegada la noche más de 15.000 mujeres protestaron en Jerusalén. A esta concentración por la Paz se unió la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Leymah Gbowee.

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En el vídeo, además de escuchar una preciosa canción, con mucho significado y bastante inspiradora, podemos ver escenas de esta histórica marcha de las mujeres por la Paz y los mensajes de Leymah. La canción “Prayer of the Mothers”, Yael Ceckelbaum canta junto a mujeres de todas las religiones (hebreas, musulmanas y cristianas).

Todo esto me llevó a reflexionar sobre el papel determinante que las mujeres tienen en la resolución de los conflictos que durante milenios hemos creados los hombres y nos ha llevado a vivir en un mundo lleno de escenarios de guerra. Quizás si el mundo estuviese liderado por mujeres no existiría la guerra y conoceríamos la verdadera Paz. El mundo se tiene que dar una oportunidad para vivir en Paz.

Un ejemplo, de que la llegada al poder de las mujeres trae consigo la Paz, es el caso de Leymah Gbowee, activista liberiana que organizó el movimiento de paz que puso fin a la Guerra civil en su país, y la condujo a que en Liberia fuese elegida Ellen Johnson Sirleat en 2003 como la primera mujer presidente de un país africano. Tanto Leymah como Ellen, junto a la yemení Tawakel Karman fueron premiadas con el Premio Nobel de la Paz, por “reconocimiento de muchos años de lucha por la justicia y la paz”.

El mundo, y en especial los países africanos y asiáticos, están necesitados de que muchas más mujeres participen en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder en sus países, pues este empoderamiento de las mujeres, ya contemplada en la la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing (Pekin) en 1995, puede ser el comienzo de la construcción de la Paz en el mundo.

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